Gobierno y FARC han tenido conversaciones exploratorias en
los últimos seis meses
Santos define el proceso de paz como "una posibilidad real" pero "difícil y frágil"
por Diario Crítico Colombia el 04/09/2012 a las 09:22 horas
El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, ha destacado
que el proceso de paz es "una posibilidad real" pero "un camino difícil y frágil
que debemos explorar" y reveló que las conversaciones exploratorias se llevaron
a cabo en los últimos 6 meses en La Habana con el apoyo de Cuba y Noruega.
Desde Palacio Nariño el presidente Santos ha señalado que en las reuniones previas se ha acordado "el
propósito de la paz y se pactó trabajar por la paz real y verdadera" y se ha
firmado un documento marco entre Gobierno y FARC que establece una hoja de ruta
"para terminar de una vez por todas con la guerra y el conflicto".
En un discurso en el que se ha dejado ver optimismo, el
presidente colombiano ha afirmado que "no podemos seguir teniendo generaciones,
como la mía, que no conozcan un solo día de paz" y ha animado a todos a que "pongamos
fin a esta larga noche de medio siglo de violencia".
Las conversaciones, ha adelantado, se realizarán fuera de Colombia,
en Oslo primero y en La Habana después y ha dado "gracias especiales" a Cuba,
Noruega, Venezuela y Chile que "serán claves en esta segunda fase del proceso".
El mandatario colombiano ha destacado que "ya hemos aprendido que la violencia
y la lucha armada no lleva a ningún lado y solo causa dolor y sangre" y ha
reconocido la labor de la fuerza de seguridad al afirmar que "hablamos de paz
gracias a la policía, al ejército y al esfuerzo diario de nuestras fuerzas a
quienes en este momento quiero ofrecer un sentido homenaje".
"Yo sé lo que es la guerra y el sufrimiento porque he sido
ministro de Defensa y he visto el dolor y la sangre" ha ahondado, recordando
que "hoy podemos hablar de paz porque este Gobierno ha avanzado mucho de la
mano del Congreso hacia la Reconciliación Nacional" y porque "Colombia crece y
se abre al mundo y tiene una economía creciente que da trabajo a las personas y
está minimizando la pobreza".
Hoja de ruta
Este camino, según la hoja de ruta presentada por Santos,
tiene tres fases, la primera de las cuales ya se ha llevado a cabo en las
reuniones exploratorias y que incluía cerrar una agenda.
El segundo paso consistirá en llegar a un acuerdo definitivo que marque el cese
del conflicto. Este punto se llevará a cabo "sin interrupciones ni
intermediarios, fuera de Colombia".
Superado este punto se procedería a la entrega de armas, el cese
del fuego y el establecimiento de los puntos de anclaje necesarios para
verificar el cumplimiento de todos los puntos.
Se desarrollarían en esta última fase varias áreas como
favorecer las zonas rurales que se han visto afectadas por el conflicto y llevar
infraestructura a todos los rincones de Colombia y proceder a "un reparto
equitativo de la prosperidad"; garantías de participación política y real, sin
temor y manteniendo la ruptura entre armas y política; reintegración de las FARC
a la vida civil; y el abandono del narcotráfico por parte de las FARC.
Por último ha destacado que las víctimas son "los primeros y más necesitados de
satisfacción y reparación". Por ello "es necesario saber quiénes son las
víctimas, dónde están, qué pasó y quiénes son los responsables".
Aprender del pasado
"Este acuerdo no repite los errores del pasado y contiene todos los
ingredientes para obtener la paz con el cese definitivo del conflicto y de sus
acciones militares" ha afirmado Santos por lo que el documento presentado "es un acuerdo para iniciar el camino hacia un
acuerdo definitivo, pero todavía no es la paz. El camino es largo y difícil".
No obstante "hemos trabajado con seriedad, y las FARC
también. Si la seriedad sigue, tenemos buenas perspectivas de paz" ha subrayado
Santos.
También ha querido dejar claro que no se ha hecho "ninguna
concesión en el terreno militar" ya que "las operaciones militares continúan
con la misma o mayor intensidad" y que "la responsabilidad de esta decisión,
pase lo que pase, recaerá sobre mis hombros y sobre los de nadie más".
En este sentido ha pedido al pueblo colombiano "paciencia y
templanza ante posibles nuevos ataques de las FARC, no descartables, y que
serán respondidos con la contundencia militar que ha mostrado este gobierno
desde el principio".