La iniciativa plantea un mínimo de noventa días prorrogables
Cese al fuego: primera cuota para la paz
por el 18/01/2012 a las 09:47 horas
La ex senadora Piedad Córdoba, quien
ejerce como presidente del colectivo Colombianos y Colombianas por la
Paz (CCP), propuso al Ejército Nacional y a las guerrillas de las FARC
(Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) y el ELN (Ejército de
Liberación Nacional), acordar un cese al fuego, que se configure como
el primer paso de un proceso de diálogo.
En ese sentido, CCP aseguró que esa decisión sería "sin duda altamente valorada", por "la sociedad colombiana y la comunidad internacional", "como signo de disposición para diálogos hacia la paz con justicia".
La iniciativa fue planteada a través de misivas, enviadas al Presidente Juan Manuel Santos, a Rodrigo Londoño alias 'Timochenko', y a Nicolás Rodríguez Bautista alias 'Gabino', jefes máximos de cada una de las partes (Ejército Nacional, FARC y ELN, respectivamente). Además, el contenido de las comunicaciones fue publicado por CCP a través de la red.
La organización no gubernamental recomendó que la tregua dure "la mayor extensión posible", o como mínimo noventa días prorrogables, pues considera que si se siguen manteniendo "las decisiones militares por encima del diálogo", el conflicto seguirá opacando "la grave situación social y económica del país".
"La suma de dolor que genera la encrucijada de múltiples violencias y la devastación económica, social y moral que afecta a las inmensas mayorías, así como la posibilidad de abrir la puerta para alguna aproximación constructiva, nos lleva a concluir y a exigir, de manera urgente, que debe pararse ya la guerra fratricida", puntualizó el grupo.
De otro lado, en su invitación a las FARC el colectivo le recordó al grupo ilegal su compromiso de poner en libertad, de manera incondicional, a seis de los once militares y policías que mantiene secuestrados, e insistió en la entrega total de quienes permanecen en su poder.
¿Una tregua inconveniente?
Aunque el Presidente Juan Manuel Santos no se ha pronunciado frente a la propuesta hecha por el colectivo de Colombianos y Colombianas por la Paz, ésta no tardo en generar todo tipo de posturas y opiniones en el país.
De esta forma, el ex presidente Álvaro Uribe pidió que se rechace el pedido de tregua para el Ejército Nacional, pues al hacerlo se "iguala" a esta fuerza legítima con los "bandidos"; además, el ex mandatario señala que no se le puede pedir a las Fuerzas Armadas que dejen de cumplir su deber: la "lucha contra el terrorismo".
El politólogo Vicente Torrijos también se mostró en desacuerdo con la propuesta, y señaló que llevarla a cabo sería "repetir experiencias improductivas del pasado". Además, Torrijos manifestó su desconfianza respecto al cese al fuego, pues recordó que en ocasiones anteriores éstas han sido trampas utilizadas para fortalecer las estructuras armadas de los grupos ilegales.
"De las FARC sólo se pueden esperar demostraciones claras y unilaterales de su voluntad de sometimiento a la justicia. En esa propuesta hay un engaño implícito para beneficiar a la guerrilla. Previo a una liberación, están tratando de maniatar al Gobierno para que les ofrezcan todas las ventajas cuando nada de eso es necesario", concluyó.
Así mismo, Simón Gaviria, presidente de la Cámara y director del Partido Liberal, expresó que no ve "viable, en este momento, que el Gobierno eche para atrás una avanzada militar que está ganando y que ha sido exitosa", por lo que considera que las Fuerzas Armadas deben continuar con su ofensiva, "a menos que las FARC hagan una demostración real de que están interesadas en la paz".
"La guerrilla habla de paz y, al mismo tiempo, sigue sembrando al país de minas quiebrapata, reclutando niños y teniendo vínculos con el narcotráfico", agregó.
Por su parte, el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, que se encuentra de visita oficial en Brasil, sólo aseguró que si bien desconoce las nimiedades de la propuesta de tregua, la única verdad es que "mientras haya grupos armados", éstos siempre chocarán "con la firmeza del Estado colombiano".
¿Una tregua conveniente?
Respecto a la propuesta de una tregua entre el Ejército Nacional, las FARC y el ELN, el vicepresidente Angelino Garzón se ubicó en una línea neutral, al señalar que es el Presidente Santos quien tiene que escuchar todas las opiniones y tomar las decisiones que más le convengan al país. "En el fondo, se trata de que la sociedad colombiana tenga clara conciencia de que las organizaciones ilegales son contrarias a la democracia", indicó.
El representante a la Cámara Iván Cepeda, miembro de CCP, cree que la eventual liberación de secuestrados anunciada por las FARC podría abrir la puerta para que las partes accedan a un cese al fuego y se inicien en serio conversaciones, de manera que se pueda retomar la agenda del Caguán.
Finalmente, el ex asesor de paz Lázaro Viveros, manifestó que llamar a un cese al fuego a todas las partes es completamente acertado, pues la paz no es una construcción de un solo individuo o grupo sino de todos. Además, Viveros retomó las palabras del ex presidente Andrés Pastrana (1998-2002), con quien las FARC protagonizaron un fallido proceso de paz, quien aseguro que no se trata de realizar un segundo Caguán, porque esa vivencia debe servir para que no haya despeje, pero sí de aceptar que "hay cosas positivas que se deben rescatar para iniciar diálogos sin repetir los errores".